“El alma no enferma, se transforma…”
Ése es
el espíritu de “Alma”, una historia de superación. La vida de Mikel, de treinta y cuatro años, que lucha contra una enfermedad degenerativa y terminal, la ELA, sin dejar por ello de disfrutar día a día de las pequeñas cosas. Junto a su mujer, Rosana, y su hija Anne, nos enseña que cada momento hay que vivirlo con intensidad y esperanza...

Enamorada de la vida aunque a veces duela (Rosana)
¿Se puede tener una vida propia cuando la enfermedad consume tu cuerpo?. “Alma” nos demuestra que es posible. En los 45 minutos de este emocionante documental, acompañamos a Mikel y su familia en un difícil tránsito. De la negación y la ira tras el diagnóstico de ELA hasta la aceptación y la apuesta por saborear la vida a pesar de las limitaciones.
No están solos. Les acompaña el amor de sus amigos. También, la atención imprescindible de los profesionales de los cuidados paliativos. Con su humanidad y dedicación, estos especialistas aportan los tratamientos médicos que evitan el sufrimiento a quienes afrontan la recta final de su vida. Por eso, “Alma” es, además, una guía útil para el conocimiento y divulgación de lo que son y de lo que representan los cuidados paliativos

“Alma”, una producción de la empresa andaluza Ketch, dirigida por José Javier Pérez, cuenta con el apoyo de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía,

Sinopsis de “Alma”
El alma no enferma, se transforma…
Una historia optimista que pone en primer plano lo que realmente importa de la vida
Mikel, un joven de 34 años que padece ELA, con su mujer Rosana y su hija Anne, nos enseña a disfrutar de las pequeñas cosas.
Se enfrenta a la ELA con entereza y valor. Junto con los profesionales de los cuidados paliativos, consigue encauzar la difícil situación en que se encuentran, pero lo más importante se encuentra en el ALMA.
¿hay que estar enfermo para darse cuenta?
Una historia optimista que pone en primer plano lo que realmente importa de la vida
Mikel, un joven de 34 años que padece ELA, con su mujer Rosana y su hija Anne, nos enseña a disfrutar de las pequeñas cosas.
Se enfrenta a la ELA con entereza y valor. Junto con los profesionales de los cuidados paliativos, consigue encauzar la difícil situación en que se encuentran, pero lo más importante se encuentra en el ALMA.
¿hay que estar enfermo para darse cuenta?